Los restos del castillo de Coripe se encuentran sobre el llamado cerro del Castillo, de 489 metros, situado al sur de la localidad de Coripe, provincia de Sevilla.
Conocemos de su existencia por su inscripción fundacional en la cora de Mauror, topónimo adaptado al castellano como Morón y procedente del latín Mauror(um). Según este documento se sabe que se acabó de construir a comienzos de la primavera del año 943 al mando de Ibrahim, un eunuco, liberto y agente del califa Abderramán III, que debe de ser el gobernador bereber Ibrahim ibn Sajra al-Awdi al-Burnusi.
Salvo por el noroeste, donde se levantaban los sillares de la fortaleza, está defendida por el río Guadalporcún, que la ciñe por sus restantes lados, y por una amplia muralla natural de inmensas rocas, ya que fue construido contra posibles ataques llegados desde la Serranía de Ronda.
Tal vez corresponda al castillo anónimo maurorí en el que un hombre podría defenderse de mil, o al lugar entregado al rey de Castilla en 1240 junto a Morón y llamado en la Crónica General Zafra Mogón, nombre deformado luego en Zaframagón, y que designa propiamente un peñón que dista unos 7 kilómetros en línea recta de Coripe.
En el escudo de Coripe figura el dibujo de ese peñón como lugar emblemático de la zona.
Prácticamente desaparecido.
Bien protegido por la declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949 sobre la protección de los castillos españoles (BOE núm. 125, de 5 de mayo de 1949) y por la Ley 16/1985, de 25 de junio, de Patrimonio Histórico Español (BOE núm. 155, de 29 de junio de 1985).